El jefe de Gabinete anticipó que regularizará su situación patrimonial en los próximos días, mientras busca aplacar el frente judicial y envía señales políticas a la cúpula del oficialismo.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, presentará su declaración jurada de bienes en el transcurso de los próximos días, tras una serie de cuestionamientos públicos originados por la demora en la formalización de su estado patrimonial. La decisión busca desactivar un foco de conflicto institucional y mediático en la Casa Rosada, en momentos donde los tribunales federales evalúan concretar un llamado a declaración indagatoria para que el funcionario brinde explicaciones formales sobre el tema.
El movimiento del ministro coordinador excede el estricto cumplimiento administrativo y conlleva una lectura política hacia el interior de la coalición de gobierno. Desde la Jefatura de Gabinete dejaron trascender que la inminente presentación de los documentos incluye un mensaje directo dirigido a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y a la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, en el marco de las fricciones que atraviesan a las distintas facciones del Ejecutivo.
La resolución de este expediente patrimonial resulta determinante para la estabilidad de la agenda oficial. El Gobierno busca evitar que el desgaste judicial de uno de sus funcionarios de mayor rango termine afectando la cohesión interna y complique el margen de maniobra de la administración central de cara a los próximos desafíos políticos e institucionales.
