El oficialismo pactó vaciar el quórum de la sesión que buscaba avanzar con la interpelación y la moción de censura contra Manuel Adorni en Diputados. La estrategia apunta a evitar que el jefe de Gabinete quede expuesto en el recinto.
Patricia Bullrich, jefa del bloque libertario, intentará replicar la misma maniobra en el Senado, donde la presión opositora también se intensifica. La decisión de no dar quórum refleja la fragilidad del oficialismo y su necesidad de recurrir a tácticas defensivas.
La oposición denuncia que el Gobierno busca esquivar el debate y cuestiona la falta de transparencia. El caso Adorni se convirtió en un eje de confrontación política y amenaza con condicionar la agenda legislativa.
La maniobra muestra que la prioridad del oficialismo es blindar a sus funcionarios, incluso a costa de paralizar el Congreso, en un contexto de creciente desgaste institucional.
