El barrio de Caballito fue escenario de una importante movilización de efectivos policiales este lunes, cuando alrededor de 60 agentes de seguridad fueron desplegados para resguardar el domicilio del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. El operativo incluyó vehículos de la Policía Federal estacionados en la avenida Directorio y móviles distribuidos en las calles aledañas, generando sorpresa entre los residentes locales que no estaban acostumbrados a semejante despliegue.
La concentración de efectivos respondió a una clase pública organizada por docentes de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, realizada en la intersección de las calles Miró y José Bonifacio, a escasos metros de la vivienda de Adorni. Los profesores utilizaron el espacio para exigir la implementación de la Ley de Financiamiento Universitario y cuestionaron públicamente las recientes revelaciones sobre la adquisición de una propiedad en el barrio que no había sido informada en la declaración jurada del funcionario del año anterior.
El inmueble, cuyo valor supera los 300 mil dólares según estimaciones, había sido mencionado por Adorni durante una conferencia de prensa destinada a explicar otros gastos cuestionados, como un viaje en vuelo privado a Punta del Este y la presencia de su esposa en la aeronave presidencial durante un viaje oficial a Nueva York. Esta revelación despertó indignación entre algunos vecinos, quienes cuestionaron cómo un funcionario que reclama auditorías para las universidades puede permitirse una propiedad de esas características tras invertir recursos significativos en reformas.
Los docentes aprovecharon la oportunidad para señalar la contradicción entre los discursos del jefe de Gabinete respecto a la transparencia pública y su situación patrimonial. Gabriel, profesor de la facultad, explicó que la clase tenía como objetivo visibilizar tanto la nueva propiedad descubierta como la necesidad urgente de financiamiento para la educación superior, en contraste con los gastos reservados del gobierno.
La respuesta estatal con un dispositivo de seguridad tan numeroso generó críticas entre los vecinos y transeúntes. Algunos señalaron que los recursos destinados al operativo policial hubieran sido mejor invertidos en mejoras salariales para los docentes universitarios, evitando así estas confrontaciones. Los medios de comunicación también acudieron al lugar, cubriendo el evento que marcó un nuevo capítulo en las tensiones entre el gobierno y el sector educativo.
Fuente: www.lapoliticaonline.com
