Economía

Consumo sin rebote: la demanda interna sigue en retroceso

Los datos de actividad de mayo confirman que la recuperación del consumo aún no aparece. Pese al fuerte ingreso de divisas y a la compra récord de dólares por parte del Banco Central, la demanda interna continúa deprimida.

El informe revela que el derrame de la estabilidad cambiaria todavía no llega al bolsillo de los consumidores. Analistas advierten que, aunque la inflación podría perforar el 2% en junio, la caída del consumo es un signo preocupante para la economía real.

La falta de dinamismo en el mercado interno pone en duda la capacidad del Gobierno de sostener un crecimiento equilibrado y plantea interrogantes sobre el impacto social de las políticas de ajuste.

En este escenario, la recuperación depende de que la mejora macroeconómica se traduzca en un alivio concreto para los hogares. Mientras tanto, el consumo sigue siendo el eslabón más débil de la cadena económica, con consecuencias directas en la actividad comercial y en el empleo.